English only

cuandoEn otros tiempos el mundo (occidental) hablaba latín, luego español al acercarse las dos orillas del Atlántico y cuando la revolución política, industrial y tecnológica avanzó por Europa, eran el francés y el alemán las lenguas de la ciencia, y París y Berlín los centros del universo (occidental). La Segunda Guerra Mundial se llevó por delante el sistema establecido y hasta que venga a otro idioma a sustituirle en este siglo o en el venidero (¿el chino?, ¿el español?) es el inglés la lengua dominante. Medline, como producto anglosajón que es, así lo ha entendido desde hace mucho tiempo, pero sobre todo desde que domina la faz de la Tierra con su versión web.

Sin embargo, parece que algo se mueve en Dinamarca (como diría aquel) pues PubMed ha decidido, a partir de este verano, comenzar a titular en su idioma original aquellos títulos que soportaban el baldón de “Not Avoidable”: esto es, que ni estaban traducidos al inglés (porque en aquellos tiempos anteriores a 1966 aún no se pedía título, resumen y palabras-clave en ese idioma a los autores que escribían en alemán, francés, español o portugués) ni los documentalistas y bibliotecarios retrospectivos de la National se han molestado en copiar, letra a letra, estos títulos en su idioma original. En tiempos del CD-ROM era frecuente la identificación del título original, pues se le daba tanta importancia a éste como al título traducido. Pero en tiempos de la globalización de Internet, el inglés se merendó al resto de lenguas en forma de corchetes, siendo tan sólo posible identificar el título original en otro idioma acudiendo al formato MEDLINE a través del TT o título transliterado (otra broma de PubMed, pues de transliterado no tiene nada). Si prospera esta tendencia, ojalá con el tiempo puedan verse también en los formatos Summary y Abstract la versión de todos los títulos originales…

Tal es el apabullante predominio del inglés en PubMed que, a día de hoy, esta base de datos no es en absoluto un reflejo del papel que han ejercido otros idiomas en la historia científica del siglo XX, pareciendo que sólo, desde 1901 al 2000, se ha publicado principal y preferentemente en inglés. ¿Dónde están esos dominios del francés y del alemán durante el primer tercio del siglo XX? Si echamos un vistazo a los registros incluidos en PubMed, según idioma, la primacía del inglés es absoluta durante todo el siglo XX, incluso en la primera mitad de esa centuria. Y no hablemos del siglo XIX, del cual aparecen recogidos más de 42 mil registros en inglés, pero ninguno en alemán, francés o español). Veamos algunas cifras.

Cuando se supone que los premios Nobel de Medicina acudían a las capitales de Francia y Alemania para exponer sus avances, PubMed parece hacer olvidado. De 1901 a 1925 recoge en inglés 74.920 referencias, y tan sólo una en francés y otra en alemán; de 1926 a 1950, 313.624 en inglés, 891 en alemán, 766 en francés y, paradójicamente, 1.741 en español. Esto es, por cada artículo en alemán, en francés y en español hay, respectivamente, 352, 409 y 108 en inglés.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, con la expansión del inglés por el mundo y el declive científico del resto de idiomas, estas relaciones se han distanciado aún más. Así, en el tercer cuarto de siglo:

1951-1975  — 2.214.898 (ing.) — 379.011 (ale.) — 303.746 (fra.) — 87.631 (esp.),

lo que significa que por cada artículo en alemán, en francés y en español hay, respectivamente, 6, 7 y 25 en inglés, proporciones mucho más cercanas a la realidad que las que refleja PubMed para la primera mitad del siglo XX.

Desde el último cuarto del siglo pasadao, y ya en este siglo XXI, las diferencias se disparan y muestran bien a las claras el dominio del inglés en la ciencia médica desde hace años:

1976-2000 — 7.593.484 (ing.) — 325566 (ale.) —261.566 (fra.) — 118.375 (esp.)

2001-2015 — 10.520.5138 (ing.) —123.491 (ale.) — 133.929 (fra.) — 104.286 (esp.),

lo que significa que se ha pasado de una relación de 1/23 en 1975-2000 a 1/85 en 2001-2015 entre el alemán y el inglés; de 1/29 a 1/79 entre el francés y el inglés; y de 1/64 a 1/101 entre el español y el inglés. Parece que estas cifras de PubMed sí describen mejor la realidad científca actual (english forever), que la de principios del siglo XX, cuando a ojos de esta base de datos parecen inexistentes unos idiomas entonces en liza como el alemán o el francés. Se me ocurren dos razones. Una podría ser que en la National Library carezca de fondos de revistas en alemán y francés correspondientes al primer tercio del XX; y otra, más plausible, es que se haya priorizado en la recopilación retrospectiva de artículos de aquella época el inglés, por razones evidentes, frente a otros idiomas. O quizás todo esto del uso médico del alemán o del francés en tiempos remotos no sea más que otra leyenda urbana más, pues ya que la Biblia se escribe The Bible y Noé, Noah (Hollywood dixit) , es muy posible que desde tiempos inmemoriales haya sido siempre el inglés la lengua dominante.

Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista

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