Vuelve Barrio Sésamo

muppetsUnas cuantas generaciones de niños hemos aprendido a contar con Epi y Blas, hemos aprendido a diferenciar cerca y lejos, arriba y abajo, dentro y fuera con Triki y Coco. Con la rana Gustavo, ese reportero dicharachero, hemos aprendido las diferencias entre grande y pequeño, uno y muchos, delante y detrás. Aquí además nos ayudaron a ello la gallina Caponata y Espinete. Sin duda alguna también los últimos desarrolladores de novedades de PubMed han debido de aprender con las marionetas de Jim Henson y su Sesame Street.

Ya nos los anunció la pasada semana el blog Píldoras, entre otros, pero quienes hubieran hecho búsquedas los últimos días o hubieran dado clases de PubMesd se habrían percatado de la sutil diferencia que ahora aparece en la parte inferior de cada referencia bibliográfica… antes… ahora…como diría Coco.

ANTESAHORA

Durante muchos años hemos intentado tirar del hilo de las búsquedas acudiendo al socorrido “Related articles”, que sacaba de la chistera de PubMed unas cien referencias más o menos, eso, relacionadas con el artículo que habíamos seleccionado, siendo conscientes de que las últimas se parecían a la primera como un huevo a una castellana, pero como eran relacionadas…. en este saco cabía de todo. Dice la RAE que “relacionar” es “establecer relación entre personas, cosas, ideas o hechos”, y que “relación” es toda “conexión o correspondencia de algo con otra cosa”. Eso es lo que ha estado haciendo PubMed durante muchos años, establecer conexiones entre referencias cuyo algoritmo de búsqueda a los usuarios nos es desconocido, y frente al que nos sentíamos indiferentes, pues a fin de cuentas, como es tan genérico el verbo relacionar, alguna conexión había entre las referencias, cuando no de título, de autores, de materias o de palabras del resumen.

epi

Desde hace unos días, ese desarrollador de PubMed, formado con el verde Gustavo y la sonrosada Peggy, al comprobar lo generalista del término “related”, recordó los programas de su infancia y entre las nieblas de su recuerdo y de su entendimiento llegó a acordarse de aquellos dos buenos amigos, uno de naranja y otro de azul, que un buen día le intentaban explicar a él de niño que era aquello de similar: una naranja estaba relacionada con una zanahoria pero no con una pera, y un tomate era similar a otro tomate pero no a un limón, y una galleta era similar a otra galleta…. ¡Eureka! Durante años llevaba dándole vueltas a lo del “Related articles”. No sabía por qué, pero no le convencía… hasta que Epi y Triki, el monstruo de las galletas, le ofrecieron en bandeja (de galletas) la su solución. Y es que, como dice la RAE, ser “similar “ es tener “semejanza o analogía con algo”. Hablando de referencias siempre parece más concreto esto del “similar” que aquello del “related”.

Ahora no nos queda más que esperar, en un futuro no muy lejano, referencias cerca y referencias lejos, referencias dentro y referencias fuera, referencias pequeñas y referencias grandes…

Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista

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