Correspondencias

cartaHubo un tiempo en que el ser humano, aunque hoy pueda parecer mentira, no utilizaba ni SMS ni guasaps para comunicarse. Utilizaba cartas, cartas escritas a mano (de puño y letra, se decía) en cuartillas de papel, introducidas en sobres de papel de rectangular tamaño, adornados en sus esquinas con sellos y timbres como justificación del coste de su envío, y arrojadas a amarillos buzones de oscuros interiores. Cartas que, tarde o temprano, llegaban a los buzones de sus destinatarios, quienes con regocijo o con infinita tristeza y melancolía recorrían con la mirada sus líneas interiores, escritas con una caligrafía más o menos inteligible (según el remitente fuera más o menos médico). Hoy en día, las únicas cartas que conocemos son las que mandan nuestros niños a los Reyes Magos o las que se publican en las secciones de las revistas científicas y periódicos bajo el epígrafe de “cartas al director” (todo un anacronismo que pronto debería sustituirse por una sección denominada “emails o guasaps al director”).

De esta guisa se han comunicado durante décadas nuestros abuelos, padres y tíos, y también insignes personajes que de esta forma (cuando aún no había Internet ni nadie que la inventara) ponían en conocimiento de sus colegas sus hallazgos, sus dudas y sus problemas. De esta guisa hemos sabido de las ideas, pensamientos y pesares de Simon de Beavouir y Jean-Paul Sartre, de Stefan Zweig y Joseph Roth, de Freud, de Van Gogh, de Kafka, de Einstein.. de Cortázar o de Bécquer. De esta guisa suponemos que Hipócrates comunicaría a sus colegas de la Tesalia su famoso juramento, Galeno solicitaría a su editor unas semanas más para publicar su Tratado sobre el sueño, Miguel Servet reclamaría a su proveedor habitual unas cuartillas de mejor calidad o Alexander Fleming felicitaría la Navidad a sus colegas del Chelsea Arts Club. Y de esta guisa también Santiago Ramón y Cajal se carteó con sus colegas, amigos, parientes y conocidos. De forma bastante prolífica, por cierto, como acabamos de descubrir por la prensa (El misterio de las 12.000 cartas perdidas de Ramón y Cajal), ya que no sólo fue capaz de investigar, atender a sus pacientes y dar clases, sino que también tuvo tiempo para escribir miles de cartas en las que dar cuenta de sus progresos y hallazgos, sus pesares y sus dudas. Todo un compendio de ciencia. Sin embargo, tristemente muchas de ellas, como ha señalado ese mismo periódico, no están donde deberían estar, sino en paradero desconocido. Otro signo más de nuestra tradicional desidia hacia nuestros científicos. Suerte que quien ha descubierto este agujero negro en la correspondencia de Cajal, Juan Antonio Fernández Santarén, ha publicado este año un libro con cientos de ellas en la editorial Esfera de los Libros: “Santiago Ramón y Cajal. Epistolario”.

La culpa de este desaguisado quizás fuera de Cajal por adelantarse un siglo y medio a su tiempo, pues si hubiera nacido tal que ahora y en vez de español hubiera sido finés, no habría tenido ni la necesidad ni la oportunidad de escribir cartas a mano y con pluma estilográfica. Como anuncia otro medio de comunicación, en este país de los nortes de Europa, los alumnos van a dejar de escribir a mano y realizar todas sus tareas con el teclado del ordenador. Lógica decisión en un mundo tecnificado, que irremediablemente borrará de un plumazo en las vidas de estos futuros adultos europeos muchos romanticismoa. Porque… ¿sabrán los fineses de mediados del siglo XXI apuntar un número de teléfono en las palma de su mano? ¿Sabrán realizar grafitis reivindicativos en los muros desnudos de la ciudad de Helsinki? ¿Ya no escribirán los nombres de sus primeros amores, con una pequeña navaja, en las cortezas de los árboles del parque nacional de Koli? ¿Cómo ficharán en un futuro a sus futbolistas si desconocerán cómo escribir a mano un precontrato en una servilla de papel de un bar? ¿Tendrán que apuntar a hurtadillas en un pequeño papel la lista de la compra? Lo mejor de estos avances es que dentro de cien años, además de todos calvos, ni fineses ni españoles nos lamentaremos de las pérdidas de las cartas escritas a mano por los próximos premios Nobel. Entonces buscaremos con afán de coleccionista sus primeros tuits, que en el caso de España también habremos extraviado.

(Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Difusión conocimiento y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Correspondencias

  1. Elena Primo dijo:

    genial, voya a comenzar a recopilar tuits 😉

  2. blazquiz4@yahoo.es dijo:

    Enviado desde Surface

    Te deseo muy felices fiestas

    Un abrazo Lola

    De: Esto no es la biblioteca de Alejandría
    Enviado el: ‎martes‎, ‎16‎ de ‎diciembre‎ de ‎2014 ‎8‎:‎31
    Para: Lola Yela

    jmestradalorenzo publicó:”Hubo un tiempo en que el ser humano, aunque hoy pueda parecer mentira, no utilizaba ni SMS ni guasaps para comunicarse. Utilizaba cartas, cartas escritas a mano (de puño y letra, se decía) en cuartillas de papel, introducidas en sobres de papel de rectang”

    Responder a esta entrada realizando el comentario sobre esta línea

    Entrada nueva en Esto no es la biblioteca de Alejandría

    Correspondencias
    by jmestradalorenzo

    Hubo un tiempo en que el ser humano, aunque hoy pueda parecer mentira, no utilizaba ni SMS ni guasaps para comunicarse. Utilizaba cartas, cartas escritas a mano (de puño y letra, se decía) en cuartillas de papel, introducidas en sobres de papel de rectangular tamaño, adornados en sus esquinas con sellos y timbres como justificación […]

    Leer más de esta entrada

    jmestradalorenzo | 16 diciembre, 2014 en 7:31 | Etiquetas: Cartas | Categorías: Difusión conocimiento | URL: http://wp.me/p1vwpQ-18V

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s