Informales, pero arreglás

informales0Como diría Martirio, así han sido las XV Jornadas Nacionales de Información y Documentación en Ciencias de la Salud – Bibliosalud 2014- que se han celebrado los pasados jueves y viernes 22 y 23 de mayo (¿o fueron domingo 22 y lunes 23?, que follón esto del calendario juliano, maya, chino y madrileño). Las segundas celebradas en Madrid (las primeras lo fueron en 1995). Las terceras en celebrarse en un Colegio profesional (después de las de Barcelona 1987 y Málaga 2003) y también en contar con un contador de pósteres. Y las primeras en ser tan breves (día y medio), en abrirse a la participación de todo el que quiso (con sus diez grupos de trabajo), en ser gratuitas, en contar con una acreditación electrónica (una quedada tecnológica) y en invitar a una ponente australiana (que no fue tal, sino una tal Almudena, que no fue tal, sino Yulia y comediante). El caso es que en la sede del Colegio de Médicos de Madrid nos reunimos cerca de 200 profesionales de las bibliotecas de salud y adláteres (editores, médicos, enfermeras, periodistas y hasta una actriz, ¡sí una actriz, pero eso os lo contaremos luego), para convivir en unas Jornadas que han sido alegres, participativas, exprés, intensas, divertidas y de todos.

En el marco dieciochesco del Gran Anfiteatro del Colegio (antigua Aula Magna de la Facultad de Medicina), vigilados por los retratos de dos monarcas y de una docena de galenos, más Vesalio en las alturas, y abrumados por la historia de los “sabios médicos” que  en su estrado intentaron inculcar la ciencia a los neófitos, la bibliotecaria del Colegio (María José Rebollo), con su impecable discurso, nos dio la bienvenida recordando a quien lo quiera oír la importancia de las bibliotecarias en el marco de las instituciones de salud, todas y cada una, pequeñas o grandes. Tras los discursos protocolarios de bienvenida a cargo de Antonio Ramos (ICOMEM), Cristóbal Belda (Escuela Nacional de Sanidad) y Paloma Casado (Ministerio de Sanidad), quedó inaugurado el Congreso.

informales1Una tarde y una mañana que se prometían intensas y que ya habían tenido un activo, variopinto y didáctico comienzo en la mañana del jueves, cuando se habían desarrollado seis talleres formativos de forma casi simultánea (tres en primera sesión y otros tres después del café) y competitiva, dividiendo el corazón y el cerebro de muchos de los informales9asistentes, que no pudieron asistir a cada uno de los seis por filosóficas razones espacio-temporales: ExeLearning (Ángel Poveda),  Hootsuite (Elena Pastor), Protección de datos (Inés Fuentes), KOHA (Alicia Sellés), APPS (Julio Alonso y José Antonio Cordón) y Community manager / Content curator (Bruno Vázquez).

Elena Primo, con esa capacidad de síntesis que tiene, nos sorprendió con una presentación telegráfica e inteligente, en la que nos regaló con informaciones de la nube, de la Red y con humor, el perfil (o los perfiles) del conferenciante inaugural.

informales3

Un conferenciante que no requiere presentación, Juan Gérvas, médico que ha sido de primaria, conferenciante, profesor, polemista, erudito, conversador, con voz de locutor y atuendo muy muy personal. Un lujo para los que le conocíamos, un hallazgo para quienes no le conocían más que en la Red y pudieron esa tarde tener con él un contacto más directo, como él diría, pudiendo palparle y olerle. Sobre los “Colegios invisibles y otras formas científicas no colegiadas ni invisibles de acceder a la información relevante en el momento oportuno” estuvo cerca de una hora platicando, de pie y en movimiento continuo, sin utilizar el estrado más que para apoyar sus gafas, y salpicando su intervención con alusiones a su vida personal y profesional, a polémicos artículos, a revistas de impacto y marginales, a las funciones de las bibliotecas y alertando a sus profesionales de la necesidad de adelantarse a sus usuarios si queremos sobrevivir.

informales8

Por tercera vez consecutiva, en lo que puede considerarse todo un récord en nuestras Jornadas, el bibliotecario hoy del Hospital 12 de Octubre hizo un alarde de su físico y de su voz (sin casi respirar, ni siquiera beber agua, doy fe de ello, que yo también estuve allí oyéndole)  para presentarnos en tres cuartos de hora, la friolera de 40 pósteres, enmarcados en un ficticio documental de “El hombre y la tierra”, con guiños, bromas, gifs y mucho cariño hacia todos los autores de los mencionados pósteres.

informales7

Un café para desengrasar las neuronas, despejar los peligros de la siesta, charlar con los amigos recién llegados de los confines de este nuestro país y ver de cerca a los proveedores comerciales (artífices monetarios de la existencia de estas Jornadas), para que cada cual y cada quien se preparase, con todas las armas que su inteligencia, experiencia profesional y espíritu desinhibido le hayan dotado, a participar en alguno de los cinco grupos de trabajo previstos:

informales2

Selfi o situación actual de las bibliotecas (Ana Calvo), Roles profesionales (Pilar Roqué), Bibliotecas virtuales (Virgili Páez), Recursos de información (Uxía Gutiérrez y Carmen Rodríguez) y Aprendiendo con tecnología (Mª Asunción García). Con papel y tijera, con chocolates, con mesas en redondo, con manteles para escribir a diestro y siniestro, con mucha dedicación y sabiduría por parte de los responsables, y con muchas ganas de participar, aprender y aportar por parte de los asistentes, la hora y media prevista se pasó en un pis-pas y a muchos dejó con la palabra en la boca. Boca que de nuevo volvió a ponerse en movimiento con el último acto de la tarde, un vino de bienvenida para recuperar fuerzas, intercambiar besos y abrazos y tarjetas de visita, ponerse al día de vidas familiares y profesionales, y concertar encuentros personales, grupales e informales entre una y otra copa, brochetas de tomate, pinchos de tortilla y otras menudencias.

La mañana del viernes comenzó donde había quedado la tarde del jueves. Todos otra vez revueltos, repartidos, organizados y sentaditos en otros seis grupos de trabajo lidiados por otros seis valientes y generosos responsables de equipo: Acceso abierto (Pilar Toro), Redes sociales (María García-Puente y Javier Culebras), Gestión económica (Verónica Juan), Indicadores de calidad (Idoia Gaminde) e Indicadores bibliométricos (Antonio García Romero).

informales8

Como el hablar largo y tendido y el pensar al mismo tiempo abren el apetito, un café le puso las pilas a más de uno, sirvió a otros para hacer colección de pastas de todos los colores y hubo hasta quien pidió un “tuper” y un termo para llevarse lo sobrante al tren de vuelta.  Con moderación de Pilar Barredo, quien llamó al orden a presentadores excedidos temporalmente en su verborrea comercial, se desarrollaron los pechakuchas de los casas proveedoras (OVID, Elsevier, EBSCO y Sweets), en las que presentaron sus productos, sus iniciativas y sus proyectos de inmediato futuro.

Hubo que hacer sitito en el estrado del Pequeño Anfiteatro, donde se desarrolló la mayor parte de la segunda jornada, para dar cabida a las mesas y sillas que debían de acoger a los ponentes invitados a la única mesa redonda (que no era redonda, ni una, sino dos, rectangulares y de cristal, para más señas). Seis usuarios de nuestras bibliotecas que nos hablaron de sus experiencias, sus preocupaciones, sus vivencias y sus necesidades y que, con sus diferentes perfiles profesionales, edades, géneros, presencia física y vivencias fueron desvelándonos por qué van y por qué no van a las bibliotecas de salud en busca de silencio, reposo, conocimiento, búsquedas bibliográficas, recursos e, incluso, terapia. Una mesa que respondía al simétrico y paradójico nombre de “¿Usuarios sin biblioteca? ¿Bibliotecas sin usuarios? moderada por Miguel Ángel Máñez (un habitual de las redes), que con su voz de locutor tuvo la habilidad de dar paso a cada uno de los contertulios, permitir las intervenciones del público, hacernos reír y pensar, y no pasarse ni un ápice del tiempo reglamentado. Vicente Baos (médico de primaria), Cristina Fuentes (residente de interna), Bárbara Meléndez (investigadora), Ramón Gálvez (sabio exgerente) y María Luisa Díaz (profesora y enfermera) se presentaron ante el auditorio sin más armas que sus conocimientos, una botella de agua, su experiencia diaria y la valentía de encerrarse en un espacio con casi doscientas bibliotecarias (y algún que otro bibliotecario). Los contertulios nos aportaron las certezas de que no hacemos tan mal las cosas, pero que las podemos hacer mejor, que somos necesarias (¿y también somos contingentes, como diría aquel?), pero que hay que estar espabilados y prestos y que, por supuesto, no van a llamarnos a las cuatro de la mañana para pedir consejo y árnica cuando se les atraviese una búsqueda bibliográfica. Usuarios con bibliotecas presenciales y virtuales, con bibliotecas siempre, aunque estén lejanas y parezca que no sirven, pero que están ahí siempre, para informar, proveer, enseñar y asesorar. Pasó en un santiamén que se nos hizo corto. Habrá que convocarles más a menudo para subir nuestra autoestima y hacernos reflexionar un poco más sobre nuestras relaciones e interacciones con nuestros usuarios, los que van a la biblioteca y los que ni siquiera saben dónde está.

informales6

Sin dejar respirar a la concurrencia, Eulàlia Grifol, de la biblioteca del Hospital Fundación Alcorcón, puso en semicírculo a los responsables de los grupos de trabajo, para que éstos, en orden y concierto, fueran desgranando las principales conclusiones a las que había llegado en los diez grupos de trabajo, participativos, que han constituido una de las principales novedades de estas Jornadas. Y los diez cumplieron con creces las expectativas, pues en un alarde de síntesis y concreción nos resumieron lo que se habían propuesto y a lo que habían llegado, y hubo quienes convinieron en seguir trabajando (hubo que incluso detenerles para que lo dejaran hasta el lunes).

informales5

Mientras los responsables se volvían a colocar en sus asientos, Juan Medino, de la biblioteca del Hospital de Fuenlabrada hacía las honores a la ponente estrella, venida nada más y nada menos que de las antípodas pero… cuando en ello estaba una espontánea que andaba por los pasillos, una tal Almudena, interrumpió su presentación para anunciarnos que la ponente, por equis razones, se había tenido que ausentar, comenzado entonces un delirante monólogo que nos hizo reír, repasar de forma divertida los dos días de convivencia, aplaudir e incluso darnos besos para acrecentar nuestra estima.

informales13

Informales hasta el final, los co-presidentes del Científico, Pilar Barredo, de la biblioteca de la Facultad de Medicina de la Autónoma, y José Manuel Estrada, de la biblioteca del Hospital 12 de Octubre, declararon al unísono clausuradas las XV Jornadas, que ya son historia,  dando paso a las decimosextas…

¡Prueba superada!

Con mi gratitud a los compañeros del Organizador (por los buenos y los difíciles, pero siempre entrañables, momentos vividos), a los compañeros del Científico (por compartir su sabiduría, su amistad y su generosidad), a los compañeros del Local (por sus desvelos en el perfecto funcionamiento de los talleres, de los grupos y de las Jornadas, por su profesionalidad y compañerismo), a los responsables de los Grupos de Trabajo (por aceptar este reto propio del Guinness), a los compañeros de María José en el Colegio (que tanto y tanto nos han ayudado y han hecho fácil esta experiencia), a los asistentes (por participar, por divertirse y por dejar dos pares de bandejas de canapés intactas que utilizamos el Organizador para reponer fuerzas el viernes a la mañana), y a Yulia (por mostrarnos sus dotes interpretativas y cerrar las Jornadas como nunca se había hecho) .

Ha sido una experiencia dura, intensa, vivida, alegre, divertida, emocionante, compleja… que ha merecido la pena ser vivida desde dentro, y que recordaré por muchos años, por haber tenido tan buena compañía en los Comités y por haber visto tantas caras felices de compañeros en la profesión en el Gran y Pequeño Anfiteatro, en el hall de orlas, en la puerta y en los pasillos. Inolvidables y entrañables para el que esto suscribe, que no es objetivo, ni puede ni quiere serlo.

 Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Bibliotecas y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

11 respuestas a Informales, pero arreglás

  1. Mabel Rodríguez Vera dijo:

    Enhorabuena a todos. Lo que yo pensaba que se iba a convertir en algo pesado y tedioso, habéis conseguido que sea divertido y edificante.

  2. En dos palabras GE NIAL.

  3. De todos tus calificativos de las Jornadas, José Manuel, yo me quedo con el de: entrañables. Siempre es grato volver a encontrarse con los compañeros de siempre, y cada vez mas alentador comprobar como hay tanta gente joven que se va incorporando con entusiasmo y también con sabiduría.
    Me gustaría que el modelo de estas jornadas se repitiese en otras futuras, porque este formato ha conseguido que todos participemos y sigamos aportando y comunicándonos, no sólo en los intermedios sino en los “grupos de trabajo” que han resultado de lo más fructífero.
    Mi enhorabuena a todos.

  4. ¡¡Mejor narrado, descrito, sentido, relatado IMPOSIBLE!! Así es como ha sucedido y como os lo ha contado este “maestro” de la palabra y amigo desde ya hace 11 años. ¡Gracias JOSÉ MANUEL! ¡¡El cariño y la generosidad son las claves de tu éxtito!!

  5. Elena Primo dijo:

    Creo que no te has dejado casi nada! 😉
    Enhorabuena al “cronista” y unas graciiiiiiiias muy graaandes a todos los comites, la gente del ICOMEM y a los asistentes, con los que hemos podido compartir estos 2 dias de estres y amistad

  6. Uxía Gutiérrez dijo:

    Han sido unas jornadas inolvidables. Gracias a todos los que las habeis hecho posibles y por conseguir la participación de todos. El modelo de grupos de trabajo queda ya como un referente para las siguientes. Gracias Jose por este repaso condensado y completo a la vez. Gracias a los comités, y a la monologuista, por ese buen sabor de boca final. La oportunidad de volver a ver a todos los compañeros… no tiene precio.

  7. M Asuncion Garcia dijo:

    No soy nada imparcial y soy tambien totalmente subjetiva en mis apreciaciones, por lo que os puedo decir que ¡me habeis alegrado el año!!.
    Y, que conste, negro sobre blanco que esta apreciación no va en demérito de las celebradas anteriormente, todas me han dejado un muy grato sabor de boca, y estas más.
    Porque ha habido siempre una afán de superación en todos los encuentros que hasta ahora hemos celebrado, todos han dejado su impronta y todos reflejan lo que las personas que nos dedicamos a la gestión de la información, los bibliotecarios y/o documentalistas aportamos a esta profesión, que no es poco, ni fácil de cuantificar ni cualificar, por muchos indicadores que evaluemos.
    Así que, sigue el duende pensando, pensando para las próximas, para las XVI, y mientras tanto los Grupos de Trabajo animados a seguir.
    ¿Se puede pedir más?. Siempre se puede estar mejor, pero os aseguro que somos buenos/buenas en esto, y que no es valadí el creernoslo.
    Cada día lo estamos poniendo en práctica.
    Así que GRACIAS a nuestros colegas en Madrid por habernos hecho, al menos a mí, sentirme muy, pero que muy bien y muy bien acompañada!!
    Y, hasta las próximas en …..
    M Asun

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s