El extraño caso de las memorias desaparecidas de una web y encontradas en un blog

El manuscrito encontrado en Zaragoza (1965)

El manuscrito encontrado en Zaragoza (1965)

Desaparecen las especies protegidas, desaparecen las ilusiones, desaparece el bienestar social, desaparece el vello de las frentes, desaparecen los dineros públicos entre los dedos de políticos poco profesionales… pero ¡que desaparezca la información? En la llamada era de Internet resulta contradictorio que la información pueda desaparecer.  Aunque no es algo inaudito, ha sido una práctica habitual en regímenes totalitarios. Como ha sido también una práctica habitual en bibliotecas, eso del expurgo, eso del desprenderse de la información obsoleta. A cambio, en y desde las bibliotecas, archivos y museos nos hemos peleado por preservar la información más relevante y actual, por evitar que el pasado se asemeje a un erial y el presente se sustente en la nada. Aunque es cierto que la historia la escriben los vencedores y que las bibliotecas, como testigos de esa historia que a muchos no les conviene ni recordar ni preservar, han sufrido de las iras de quienes han paseado sus laureles bajo el arco del triunfo (Alejandría, Isfahán, Sarajevo…). Como una cruel broma del destino, los vestigios del pasado no pueden ocultarse infinitamente y, de vez en cuando, mientras se socava una nueva línea de metro surgen a la luz ruinas olvidadas. Tarde o temprano la información reaparece, sobre todo cuando se intenta ocultar torpemente datos de la actualidad.

No es que nuestras instituciones, públicas y privadas, nacionales, autonómicas o locales, se prodiguen en publicar sus datos ni que cultiven con magnanimidad la transparencia. Siempre nos hemos quejado de lo escuálido que resulta el Catálogo de Hospitales, el cual sería deseable que también reflejara actividades y procesos, y no sólo número de camas, número de médicos y direcciones postales. Epidemiólogos y bioestadísticos penan por las webs en busca de información de nuestro sistema sanitario, una información que debería de ser abundante y pública. Pero aún hoy no lo es. Como disponemos de tan pocos datos, debemos de conservarlos como oro en paño y no es de recibo que, por error u omisión, desaparezcan de la web informaciones pretéritas y útiles (me resisto a pensar que los “nuevos censores” actúen movidos por razones políticas). No ha mucho hemos conocido que por arte de birlibirloque (o por despiste o porque a quien correspondía su custodia desconocía su valía) han desparecido de la Red las últimas memorias del SESCAM. No seamos malpensados. Lo más seguro es que hayan sido retiradas para sanearlas, para quitarles esa capa de barniz que oscure los materiales y, en definitiva, para rejuvenecerlas. Tareas de restauración. Por si acaso estas labores restauradoras se demoran unos cientos de años (debido a la penuria de los presupuestos públicos) ya ha habido quienes las han rescatado en un blog (Regimen Sanitatis 2.0., Rodrigo Gutiérrez).  Podrán ocultarse durante siglos los vestigios del pasado bajo capas y capas de polvo y arena, pero tarde o temprano las obras del metro terminan por dotarles de una nueva existencia (preparadas entonces para ser visitadas por millones de turistas con sus cámaras al hombro).

memorias2

En bibliotecas no necesitamos obras del metro (que no traen más que polvo  a nuestras estanterías), sino repositorios, catálogos y bases de datos, nuestra mejor herramienta para luchar contra los “agujeros de la memoria”, contra “dictaduras” que intentaron rescribir la historia o contra “despistados” acólitos que intentan ocultar bajo la alfombra lo que no puede esconderse. Muchas funciones tenemos en bibliotecas (y muchas son desconocidas por ciudadanos y gestores), pero una muy importante es la de la responsabilidad de conservar y preservar el conocimiento por respeto a los antepasados (que lo han generado) y por respeto a las venideras generaciones a quienes debemos entregar la herencia (con lazo o sin lazo, pero en buenas condiciones). Los repositorios no son una excusa para tener trabajo en las bibliotecas, son la herramienta para luchar contra el olvido, contra la reescritura y contra prácticas de quienes, ocultando a la vista memorias como las del SESCAM (esperamos que la moda no se transforme en pandemia), pretenden ser más papistas que el papa.

Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Recursos de información. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a El extraño caso de las memorias desaparecidas de una web y encontradas en un blog

  1. Muchas gracias por tu entrada, José Manuel, y por tu generosa contribución para ayudar a rescatar del olvido, de la incuria (o de la censura, vaya usted a saber), la memoria del trabajo realizado por tantos profesionales. Cumples a la perfección con esa “responsabilidad de conservar y preservar el conocimiento por respeto a los antepasados (que lo han generado) y por respeto a las venideras generaciones a quienes debemos entregar la herencia” …
    Por cierto, estupenda la referencia al relato de Jan Potocki y a la película “El manuscrito encontrado en Zaragoza”.
    Un abrazo.

  2. Jesús dijo:

    Lo mismo ha pasado con las memorias del CES de Castilla-La Mancha. Los ejecutores no sólo han impedido que siga desarrollando su labor, (como hacen en el resto de Comunidades Autónomas que no han tenido la desgracia de que la alumna aventajada de la derecha les presida), sino que se han cargado su página web y sus dictámenes y memorias anuales. Quien esconde el trabajo de otros es que sabe que es muy inferior para hacer comparaciones. ¡Vergonzoso!

    • Loe electrónico tiene el inconveniente de que es muy fácil hacerlo desparecer. Lo impreso e smás fçácil 8aubnque el fu8ego ha hehco muchos estragos)… pero hay que eliminar muchísimos ejemplares.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s