Benditos monográficos

Ensayo de orquesta (1978)

Ensayo de orquesta (1978)

Existir, los monográficos de las revistas científicas existen, pero como el ornitorrinco, es difícil encontrarlos cruzando un paso de cebra en una concurrida ciudad. Apreciados por bibliotecarios y por usuarios, los suplementos y números especiales de las revistas son piezas codiciadas por su especialización temática y por la concentración de autores y pensamientos en torno a un tema específico; sin embargo, su carácter de por sí irregular (su aparición se debe a preocupaciones e interés editoriales diversos) dificulta el conocimiento de su existencia y su control.

Las revistas médicas son bastante proclives a editar estos números monográficos, sobre todo para dar a conocer los resúmenes de congresos, pero no suelen dedicar demasiados esfuerzos a preparar monográficos especializados en información y documentación en ciencias de la salud. Son ya clásicos los monográficos que dedicó en su tiempo “Medicina Clínica” a la evidencia científica (en 1998) y a la investigación (2008) o el de la revista “Cuadernos de Salud en 1991 (“La información clínica y la documentación en ciencias de la salud”). Como es de suponer, es más fácil encontrar este tipo de suplementos especiales sobre las bibliotecas de salud en las propias revistas de biblioteconomía y documentación, donde no podemos olvidar el papel de una publicación como como “El Profesional de la Información” en la difusión del quehacer de las bibliotecas sanitarias (“Información biomédica”, 2010; “Recursos electrónicos en ciencias de la salud II”, 2006; “Recursos electrónicos en ciencias de la salud I”, 2005; e “Información en ciencias de la salud”, 2000).

Por eso es una alegría que a esta corta pero intensa relación de números que dedican su especial atención a la información biomédica se añada un nuevo monográfico, el que acaba de publicar la asociación ANABAD (Federación Española de Asociaciones de Archiveros, Bibliotecarios, Arqueólogos, Museólogos y Documentalistas) en su ya histórico Boletín (nº 2, abril-junio, 2013), en esta ocasión dedicado a las “bibliotecas y centros de documentación e información en ciencias de la salud” y coordinado por María Jesús Cirez.

anabad

Abre el fuego este monográfico un trabajo (“Bibliotecas de ciencias de la salud, agregadores de contenido y DiasMundialesDe”) presentado por un conjunto de bibliotecarios amigos y compañeros que nos hablan de una web temática transversal, DíasMundialesDe, en la cual se aprovechan las utilidades y versatilidades de una herramienta web 2.0 como netvibes para ofrecer todo un repertorio de recursos de información de la más variada índole y procedencia, relacionados con las ya casi infinitas celebraciones de días mundiales dedicados a la salud.

El resto del monográfico se divide en dos grandes apartadaos. En su primera parte  está dedicado a trabajos sobre el funcionamiento, organización y resultados de cinco bibliotecas virtuales de consejerías de sanidad (para otro próximo número nos gustaría tener noticias también del resto, cuyos méritos y resultados son igualmente reseñables), bibliotecas que desde tras las transferencias sanitarias han ido vertebrando el tejido bibliotecario asistencial.  El primero de ellos (Verónica de Juan et al.) es un artículo sobre “La gestión del conocimiento en ciencias de la salud en Andalucía: una estrategia viable”, cuya biblioteca virtual está gestionando desde 2006 servicios y recursos para todo el sistema sanitario público andaluz, con dos grandes logros: un repositorio institucional y un programa de análisis de la producción científica. El segundo (Pilar Díaz et al.) está dedicado a explicar las características, evolución y posibilidades de la biblioteca virtual de la comunidad castellano-leonesa (“Biblioteca sanitaria online de Castilla y León. Evolución y perspectivas de futuro”), que gestionada desde la Gerencia Regional de Salud ofrece sus servicios electrónicos desde 2011, principalmente su catálogo, sus recursos electrónicos y su servicio de préstamo. Saltando a las islas, el tercer trabajo (Virgili Páez  et al.) comunitario presenta y describe la historia, desarrollo, logros y resultados de una biblioteca virtual que, con diez años a sus espaldas, da servicio e información a los profesionales sanitarios de las islas Baleares y es un ejemplo para todos (“Bibliosalut: la biblioteca virtual de ciencias de la salud de las islas Baleares”). El penúltimo de esta serie de artículos (Noelia Álvarez et al.) tiene como eje de su discurso a la Biblioteca Virtual de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid (“La biblioteca virtual de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid”), describiéndose la evolución de sus usuarios y sus recursos y detallando algunos de los proyectos de inmediato futuro. El quinto y último nos lleva hasta Murcia (Agustín Roa et al.), cuyo artículo describe trayectoria, logros y expectativas de la biblioteca virtual de Murciasalud (“12 años. Pasado, presente y futuro de la BVMS biblioteca virtual de Murciasalud”).

Un segundo bloque de trabajos está dedicado a los servicios, funcionalidades, esfuerzos, profesionales e historias de diferentes bibliotecas y centros de documentación del ámbito de las ciencias de la salud, como el que firman Alicia Fatima et al. sobre la biblioteca del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (“El servicio de biblioteca y documentación de la Fundación CNIC: servicios a la carta adaptados a las necesidades de los investigadores”), que da servicio a cerca de 400 investigadores de alta especialización, o el de Mª Ángeles Lacasa et al. sobre una biblioteca académica, con una larga trayectoria de más 60 años a sus espaldas y un valioso legado bibliográfico (“La biblioteca de la facultad de odontología de la Universidad Complutense de Madrid: presente, pasado y futuro”). Las bibliotecas hospitalarias están representadas en el trabajo que Mª Ángeles Corral et al. presentan sobre la biblioteca del actual Hospital Dr. R. Lafora,  antiguo hospital psiquiátrico Alonso Vega (“Hacia el medio siglo de la biblioteca del Hospital Psiquiátrico de Madrid”), entre cuyos fondos podríamos hacer todo un recorrido por la historia de la psiquiatría española. Sigue a éste un artículo de Laura Fernández et al. donde se da cuenta de lo andado ya y de las nuevas propuestas de la biblioteca de la Fundación Josep Laporte en Barcelona (“13 años en la gestión del conocimiento en ciencias de la salud y de la vida, la experiencia de la Fundación Josep Laporte”) y termina con un documento venido del otro lado del Atlántico en el que Floriana Colombo et al. nos presentan la realidad de una biblioteca argentina especializada en enfermedades neurológicas infantiles (“FLENI biblioteca”), donde se van describiendo sus servicios, organización, historia y labores de cooperación en red. También de esas tierras viene el artículo que cierra el monográfico, en el cual Julio Díaz realiza una panorámica de la colaboración entre bibliotecas sureñas (“Recordando los antecedentes de cooperación entre bibliotecas médicas argentinas”) y reflexiona sobre el presente y futuro de las bibliotecas de salud:“Es importante recordar el pasado de las bibliotecas biomédicas argentinas, no para quedarse en los logros obtenidos, sino para recuperar los cimientos fundacionales, mejorar el presente y ayudar a construir un futuro mejor, en los servicios bibliotecarios; en donde los proyectos de cambio y renovación no recaigan en las personas mismas, sino en las instituciones que le den continuidad a los trabajos ya realizados”.

Monográficos como éste y otros que ya son historia nos hablan de loa dedicación, desvelos e ilusiones diarios de nuestras compañeras, nos describen proyectos comunes de los que todos podemos aprender y nos reafirman en la utilidad de unos servicios bibliotecarios indiscutibles para nuestros usuarios, si bien  no lo son tanto para algunos de nuestros gestores políticos, cuyo único ideario es el economicista.

Queremos más monográficos.

Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Bibliotecas y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Benditos monográficos

  1. Verónica Juan dijo:

    Como siempre, muy de acuerdo contigo, querido amigo. Aprovecho tu post para indicar que, curiosamente, no ha aparecido las titulaciones y empleos de los firmantes del artículo sobre la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Andalucía, que sí que enviamos, como preceptivamente nos pidieron. Tampoco aparecen las palabras clave en inglés. Ya sabemos que no enviaron las galeradas, con lo que no hemos sido conscientes del error hasta que ya ha salido editado. Pues nada, simplemente reflejar que los 5 autores andaluces tenemos cargos, responsabilidades y titulaciones, como el resto de autores!!!! Y felicidades a todos y a ti, especialmente!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s