A las Galias voy, de las Galias vengo

Ni Romeo sin Julieta, ni Epi sin Blas, ni yin sin yang, ni Bella sin Edward, ni Obelix sin Idefix… ni bibliotecarias sin usuarios (y digo bien, bibliotecarias y no bibliotecas, porque éstas sin aquellas son espacios con contenidos –muy valiosos- pero fríos). A menudo solemos decir, en momentos de autoestima y subidones de ego, que las bibliotecarias enseñamos a nuestros usuarios y que éstos aprenden con nosotras a utilizar mejor los recursos -que ya manejaban- o que con nuestra ayuda conocen la existencia de otros que ni siquiera imaginaban. Pero no es menos cierto que también, en una simbiosis perfecta, no pocas veces también aprendemos de las habilidades, los conocimientos, los vocabularios y las experiencias de nuestros usuarios. Y de sus necesidades. ¿Cuántas veces no habremos descubierto recursos recónditos gracias a una petición de un usuario?

Sin ir más lejos, hará poco menos de un mes que nos llegó a la biblioteca virtual de la Agencia Laín Entralgo una solicitud de una profesional de primaria con una docena de referencias bibliográficas, unas fáciles de conseguir y otras más difíciles, como en toda casa de vecino y en cualquier biblioteca de salud. Pero una particularmente me llamó la atención por su idioma, el francés (oh, tiempos aquellos en los que la ciencia se transmitía en francés o en alemán…), y por su fecha, 1757. Por aquellos años, salvo las universitarias y académicas, dudo que existiera alguna de las bibliotecas sanitarias que hoy atienden a nuestros profesionales sanitarios.

En un protocolo habitual de búsqueda recurrí a los catálogos al uso (no haré aquí mención de ningún para no hacerles publicidad gratuita), descubriendo que su fuente original eran las “Mémoires de l’Académie Royale de Chirurgie”, que fueron publicadas en nuestro país vecino entre 1743 y 1774.  Dado que los cauces habituales no facilitaban el documento, en un acto suicida (el mismo al que procuramos que nuestros usuarios no se habitúen) recurrí a Google (el mismo que viste y calza y que de unos cuantos apuros nos ha sacado). Primero opté por escribir el texto del artículo. Prueba fallida. ¿Y la fuente? Entonces me di de bruces con la primera joya (para los que chapurreamos francés): “Le Gazetier Universel”, una biblioteca virtual de la prensa francesa del Antiguo Régimen, desarrollada por Denis Reynaud, con más de 10 mil enlaces y 500 títulos, todo ello puesto al día (al “jour”, habría que decir).

Y, efectivamente, allí emergieron de entre una larga lista las Memorias de la Academia Real de Cirugía, desde el 1743. Acercando las gafas a la pantalla no me costó encontrar el año 1757, donde podría encontrar el texto con que dar satisfacción profesional a nuestra usuaria. El enlace previsto de “Gazetier” me permitió viajar virtualmente hasta la BIU Santé (la Bibliothèque Interuniversitaire de Santé, resultado de la fusión de las parisinas Bibiothèques Interuniversitaires de Médécine -BIUM- y de Pharmacie -BIUP). En la biblioteca virtual de la BIU Santé, Bibliothèque Numérique Medic@, y a través de su Catálogo de Textos en línea, un enlace abría las puertas de Alí Babá: 868 páginas en pdf de las antiquísimas y valiosas memorias reales y académicas que andaba buscando.

Y allí estaba, en el número 431 de la relación, el artículo solicitado, Sur une playe compliquée à la joue, ou le canal salivaire fut déchiré,  y que por arte de magia…

Bueno, por arte de magia ¡nada de nada! Por el trabajo de documentalistas, archiveros, bibliotecarios y conservadores, de toda condición, sexo y religión, que llevan velando desde que este mundo es historia para que la documentación escrita pase de generación en generación, y así generaciones y generaciones puedan consultarla y leerla.

Cuando nuestros “señoritos” piensan que al apretar una tecla del ordenador ya hace su aparición un libro, un artículo o una tesis, tienen razón. La automatización y las nuevas tecnologías así lo permiten. Pero previo a este momento místico de pulsar una tecla existe una ingente labor, que no se ve, de expurgo, mantenimiento, clasificación, indización, estudio, escaneo, almacenamiento y visualización. Por eso, digo y creo decir bien, podrá haber bibliotecas (con miles y millones de fondos), pero frías si en ellas no se cuenta con una experta bibliotecaria, formada académicamente e ilusionada (aunque esté intervenida, sin paga extra, sin moscosos, sin reconocimiento social y con un salario del tercer mundo). Quien no ha puesto una bibliotecaria en su vida (y no digo maritalmente) no sabe lo que se pierde.

A Amelia y Paco, con todo mi cariño

(José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Bibliotecas, Recursos de información. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a A las Galias voy, de las Galias vengo

  1. Verónica Juan dijo:

    Siempre es un placer leer tus entradas y, en contra de lo que cabría esperar de mi los que me conocen, no suelo dejar comentarios….y no por no saber qué decir! Pero hoy me animo, porque me parece, como siempre, un comentario delicioso, maravillosamente escrito y que refleja muy finamente nuestro papel, el de las bibliotecarias, que en este mundo de la salud, muchos de los que toman decisiones confunden con los médicos de los archivos de documentación clínica o con el personal de documentación sanitaria, creyendo que pueden llevar a cabo, con éxito, la famosa cadena documental: selección, adquisición, catalogación, difusión. Sorprendentemente, algunos colegas les conceden también este “conocimiento”.

    Simplemente, una deliciosa entrada!!!

  2. Joaquín dijo:

    Con lo que he disfrutado leyendo tu aventura de búsqueda, me imagino lo que pudiste llegar a disfrutar en ella. Que suerte.
    Un afectuoso saludo
    Joaquín

  3. aastray dijo:

    El cariño es mio , bibliotecario particular! sin tu ayuda seguiría remando “sin ton ni son”, y asi conseguímos llegar a buen puerto!
    Saludos de una pediatra ( sin paga extraordinaria, sin apenas moscosos, sin estimulo casi, sola en un pueblo de la sierra…..) pero también todavía ilusionada y encantada con lo que hace…no como lo hace!
    Gracias amigo

  4. Ana Ara dijo:

    Fántastica explicación i fantástico trabajo!

  5. Sencillamente emocionante!! es lo primero que leo despues de la vuelta de unas” mini vacaciones”.Me alegra de sigas elusionado…aunque que dificil !! Un abrazo enorme desde la Axarquía.

  6. carrelo dijo:

    Sí señor, genial!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s