Profetas en su tierra

La semana pasada hacíamos alusión en estas páginas al recordatorio de Google a uno de nuestros médicos e investigadores más insignes e internacionales, reconocido en nuestro país (aunque nos pueda parecer extraño) del uno al otro confín. Y aunque proliferan calles, placas en las fachadas, premios y centros sanitarios con su nombre y apellidos, don Santiago no está solo en el universo de los agradecimientos. (Para que luego digan que los españoles somos unos desagradecidos). Quizás muchos de sus compañeros de condecoraciones no sean tan conocidos por el conjunto de los españolitos, pues sus méritos tienen, en ocasiones, un marco más localista, pero no por ello menos elogioso. ¿Hacemos un pequeño test tipo Trivial?

1.- ¿De qué especialidad eran médicos los hermanos Trias i Pujol? ¿Cirujanos, estomatólogos, o médicos de familia? (Por cierto,  por qué eran dos los Trias i Pujol y Ramón y Cajal sólo uno?)

2.- ¿En qué siglos vivieron Luís Alcanyís o Arnau de Vilanova? ¿En el XIII, en el XIV o en el XV? Porque no nacieron precisamente ayer…

3.- ¿Por qué se llama Álvarez Buylla el hospital asturiano Álvarez Buylla? ¿Porque era alcalde de Mieres, porque pasaba por allí o porque era un eminente pediatra?

4.- ¿Qué consejerías dirigieron Laporte, Guirao o Morales Meseguer? ¿De Sanidad, de Deportes o de Pesca y Alimentación?

5.- ¿Tenía bigote y barba Rodríguez Lafora? ¿O sólo bigote? ¿O sólo perilla? ¿O era barbilampicho?

6.- ¿Qué hospitales construyó el arquitecto Marcide? ¿El de Móstoles, el de La Paz o el de Toulouse?

7.- ¿En qué ciudad europea tan civilizada (que no española) fue quemado Miguel Servet y por qué? ¿Por listo y en Roma? ¿Por hereje y en Ginebra? ¿Por brujo y en Estocolmo?

8.- ¿Dónde se hizo famoso el doctor Castroviejo, y no fue precisamente en su Rioja natal? ¿En Estados Unidos, en las Chimbambas o en la Isla de Pascua?

9.- ¿Por que un malagueño ha dado nombre a un hospital psiquiátrico en la ciudad de Leganés? ¿Porque era psiquiatra? ¿Porque era inmensamente rico? ¿Porque su familia veraneaba en esa villa cuando él era pequeño?

10.- ¿A dónde se exiliaron a causa de la guerra civil Río Hortega, Pittaluga o Trueta? ¿A América? ¿A Europa? ¿A Chinchilla?

Quien haya respondido estas doce preguntas de memoria, y las haya acertado sin necesidad de consultar la wikipedia, ya puede ir dándose besos toda la semana, e incluso todos los días del mes que viene porque es más listo que el hambre. Yo, sinceramente, antes de haber preparado la nueva sección “Honoris causa”, a la que da pie esta nueva entrada del blog, no hubiera respondido la misa la media. Tenemos la memoria muy corta, y olvidamos rápidamente las causas y razones por las cuales los nombres de los próceres ocupan frontispicios y monumentos. A modo de recordatorio y puntal de nuestra flaca memoria se ha construido esta sección, y aunque puedan faltar muchos… como tópicamente se dice, todos los que están son. Su elección no ha respondido a modas pasajeras y decisiones políticas desafortunadas (aún recuerdo cómo de pequeño, siempre que íbamos de paseo por la Gran Vía de Madrid, colgaban de sus esquinas las placas con el nombre con que oficialmente el régimen había “bautizado” esta calle principal, Avenida de José Antonio, y a la que nadie nombraba por ese nombre “oficioso”, sino por el de la zarzuela homónima).

Pues lo dicho, posiblemente otros muchos también sean merecedores de que sus nombres figuren en más hospitales, centros de investigación, bibliotecas o instituciones sanitarias  (en Madrid, cuando se pase la moda de la familia real, podremos seguir inaugurando hospitales con los nombres de insignes doctores y doctorandos). Pero a los que ya han sido elegidos para la gloria, y cuyos nombres figuran en las fachadas de los centros públicos, merecen no ser tenidos en el olvido, desempolvar sus curriculums, quitarles las telarañas y airear sus virtudes profesionales. Así, cuando desfilemos por las urgencias de un hospital sabremos discernir si Marañón era un escritor, un artista, un futbolista o un astronauata. O quizás todas las cosas juntas.

(Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista)

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2 respuestas a Profetas en su tierra

  1. Elarien dijo:

    ¿No vas a poner las respuestas como en las revistas de pasatiempos? Porque voy a tener que mirar más de una en la wiki. Muy interesante esta nueva sección. En mi blog tengo un apartado entero de Ginebra, por si alguien va a visitar la ciudad, le sirve de guía.

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