El que faltaba

Elegidos para la gloria (1983)

Un hospital, calles, plazas, avenidas, estaciones de metro, institutos de investigación, becas, institutos de secundaria, series de televisión, centros de salud y, finalmente, también Google. Google-España (todo sea dicho) se ha acordado de uno de nuestros médicos más insignes, escasos Premios Nobel, investigador barbado y aragonés de pro: Santiago Ramón y Cajal.

Hasta este mes, Google nos había reconocido
– méritos artísticos: los de los músicos Isaac AlbénizManuel de Falla y Enrique Granados, o los de los pintores Juan GrisJoan MiróPablo PicassoJoaquín Sorolla y Diego Velázquez;
– científicos: los de los inventores Juan de la Cierva y Narciso Monturiol, o el divulgador Félix Rodríguez de la Fuente
– culturales: 300 aniversario de la Biblioteca Nacional;
– deportivos: la Eurocopa de fútbol en Austria y la Copa del Mundo de Fútbol en Sudáfrica;
– literarios: Miguel de Cervantes, el Padre Coloma o Ramón Gómez de la Serna;
– políticos: Constitución de 1812;
– y, por supuesto, lúdicos y festivos: la Batalla de Flores de Laredo, los Castellers catalanes, Las Fallas de Valencia, la Feria de Abril de Sevilla, los Patios de Córdoba, la Tamborrada de San Sebastián, y la Tomatina de Buñol (por cierto, faltan los “recortes” -taurinos, se entiende-).

Pero… el pasado 1 de enero (que para Google Mundial fue además el Día del Trabajo) amanecimos con una imagen harto reconocible al encender el buscador de nuestro ordenador. En una maraña que asemeja las redes neuronales por la que este intelectual ha sido reconocido con laureles por la Historia de la Medicina, emerge su reconocible y reconocida efigie de perfil. Hasta ahora han sido muy pocos los Doodles (mutaciones del logo de Google) dedicados a las Ciencias de la Salud (Marie Curie, Albert Szent-Györgyi, Nikolai Pirogov, César Milstein, Florence Nightingale…) y ninguno de ellos, hasta este feliz 1 de mayo, habían sido dedicados a la medicina patria.  ¿Quiénes serán los próximos? ¿Severo Ochoa? ¿El doctor Vilches? ¿Gregorio Marañón? ¿El doctor Mateo? ¿Laín Entralgo? ¿Nacho Martín? Google dirá.

(Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Recursos de información. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El que faltaba

  1. Elarien dijo:

    Siempre es bueno recordar los méritos de alguien, especialmente si se trata de un ejemplo a seguir como es el caso. Estos homenajes deberían convertirse en una costumbre que sustituyese a las habituales críticas que nos invaden habitualmente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s