¿Papiro o códice?… ya se preguntaban los antiguos

El uso de nuevos soportes para la lectura ha suscitado periódicas polémicas: ocurrió cuando el papiro terminó por desterrar las tablillas de arcilla, sucedió cuando el códice jubiló al papiro y los rollos grecorromanos, y volvió a resurgir cuando el invento de Guttenberg envió al desván los libros miniados. La eterna pregunta renace con el auge de la lectura electrónica: ¿impreso o digital?

El diario El País, en un artículo titulado “Se iguala el tiempo de lectura en pantalla y papel”, se hace eco de un reciente estudio elaborado por la empresa Gartner según el cual el 52% de los propietarios de tabletas electrónicas prefieren leer antes en pantalla que en papel, mientras que el 47% de los usuarios de protátiles prefieren la lectura impresa.

El País recoge en este artículo algunas de las reflexiones de Nick Ingelbrecht, director de investigación de la mencionada empresa rsponsable del estudio. Una de ellas, que no está tan claro el apabullante dominio de lo electrónico sobre lo impreso: “Hay una preocupación de que los medios digitales canibalizan los impresos, basados en el crecimiento de unos y la caída de ventas de otros, pero la evidencia de nuestra investigación es que los consumidores no ven lo digital como un sustituto del texto impreso”.

Según este estudio, sí parece haber diferencias significativas por edad (los menores de 40 años se decantan por lo digital) y sexo (las mujeres prefieren la lectura impresa). Y también, según el tamaño del texto: las informaciones breves son legibles mejor en pantalla; las informaciones más extensas, en formato impreso.

Fragmentemos, pues, el “Harrison”, el “Piédrola”, el “Mandell” o el “Sobota”, y tantos clásicos, en cientos y cientos de pequeños y minúsculos párrafos, de lectura rápida y ágil, y favoreceremos, ¡quién lo duda!, el salto de nuestros usuarios de lo impreso a lo electrónico. Conseguiremos un uso inusitado de nuestros selectos recursos electrónicos ssucritos, y recuperaremos la estima por un formato que hemos considerado la panacea de las panaceas, ¡a ¡precio de oro!

Pero dejemos El Quijote para la lectura en papel, cada 23 de abril, en el Círculo de Bellas Artes, o en el salón de cada casa, al calor de una buena chimenea.

El PAÍS: http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/iguala/tiempo/lectura/pantalla/papel/elpeputec/20110510elpeputec_5/Tes

(Por José Manuel Estrada. Bibliotecario y documentalista)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Difusión conocimiento y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s